El low, el cost y Raffaela Carrá

Hace unos días, una amiga publicaba en su muro de Facebook la noticia de la alianza de moda entre H&M y Versace. Esto me inspiró a “tostar” este post…¡Gracias Patri!…. Y fundamentalmente a reflexionar sobre el momento low cost que estamos viviendo, que por un lado me gusta, pero por otro me da un poco de miedo… aunque espero que no se queme, como les pasa a algunas tostadas cuando estén en el tostador más de lo necesario!!!

Ahí van mis Me gusta y No me gusta del low cost:

Me gusta que el Low Cost no implique decir adiós al branding, sino todo lo contrario. Quien piense: “Vale, vale, reducimos costes, pero también tenemos que reducir marca, ya que el cliente sólo valora nuestro precio…”… uy, uy , uy… mal va, en mi opinión. Las marcas Low Cost, deben ser muy bien gestionadas, casi tanto como una marca mediana o potente… Mirad Coca-Cola, el precio que tiene y la gestión de la marca que llevan desde sus inicios… Un producto barato o asequible, tiene que conllevar una buena gestión de marca que lo envuelva y lo haga atractivo y atrayente.

Me gusta el hecho que hoy en día todos o casi todos asumamos que un producto caro no es mejor… es simplemente CARO y punto.

Me gusta el hecho de que las empresas se adapten a las posibilidades y requerimientos de los compradores: “Mira, te doy exactamente lo que necesitas y al precio al que lo necesitas”.  Es bueno el low cost, porque las empresas están más alertas, detectando que sus clientes han cambiado y cambiarán, y que quieren seguir comprando su marca, pero optan por productos más baratos de la misma.

–  Me gusta el concepto “Cheap and Chic” y Savvy Shopper.

Cheap&Chic

Me gusta que el consumidor ya no piensa sólo en un precio caro, mediano o barato, sino en el valor que hay detrás. Si el valor que ofrece nos gusta y está claro, lo compramos, olvidándonos en algunos casos del precio. Si se añaden aspectos que consideramos que tienen valor, perfecto!, pero si se añaden elementos que no aportan nada, seguiremos viendo caro el producto o servicio, sea el precio que sea.

Me gusta que los precios se democraticen y se ajusten a lo que los clientes/compradores/consumidores, estén dispuestos a pagar, ni más ni menos. Las empresas Low Cost no son empresas baratas, sino empresas con gran valor, que se reinventan y crean modelos de negocios innovadores.

Me gusta el valor Experiencias que implica el fenómeno Low Cost. Nos permite experimentar, comprar productos a sabiendas que nos va a durar poco…. Las marcas de modas sacan gran cantidad de colecciones, nos sorprenden cada vez, bien en la tiendas o bien on line.

Experiencias

Me gusta que el Low Cost, no sea una tendencia de generaciones jóvenes, sino que abarca todas las edades. En definitiva, todos buscan una marca (jóvenes, adultos, seniors…) porque les aporta un valor determinado.

Me gusta que utilizar el precio en los claim de marca no sea considerado un peligro en la estrategia de marketing y comunicación. Por ejemplo, Primark dice en su claim: “Ponte guapa, paga menos”… Y todo genial, ¿o no?

Me gusta lo híbrido (mi coche es así)… el hecho de combinar caro y barato. Comprar un vuelo barato y alojarnos en hoteles caros, comer en restaurantes fast, y cenar con nuestro mejor vestido… Eso nos hace iguales…

Me gusta lo innovador que en muchos casos supone una estrategia low cost, y me ha encantado este ejemplo, llevado al límite. La cadena Ambers Guesthome ofrece 100% bajo coste… ¿Cómo? Pues muy fácil: Tú mismo te limpias la habitación, nosotros mismos nos recibimos en el hotel, la carta es un listado de restaurantes más cercanos con sus teléfonos… No querías low cost, ¡pues toma Low Cost!

Clean your room. Amber Guesthouse

– Ahora bien, No me gusta del low cost sólo una cosa. La contrariedad que produce, es decir: Que para unas cosas reclamemos bajo precio y para otras ni nos percatemos, exijamos, o ni siquiera mínimamente lo pensemos. Como leí en El País hace tiempo, una viñeta decía: “Ya no hay clases sociales, sólo niveles de consumo”.

Viñeta El Roto en El País

Os daré varios ejemplos:

  • ¿Por qué por unas chuches de toda la vida pagamos mucho más?

    Chuches Oomuombo

     

    • ¿Por qué por un yogur fresquito pasa lo mismo que las chuches?

    Smöoy

    • ¿Por qué y por qué y por qué?

    Y hablando de yogures, tropezones y el fresquito del verano, no puedo dejar de nombrar la vuelta de Raffaela Carrá con el Dj Bob Sinclair, más moderna, más discotequera, que se resiste al paso de la moda, como algunas empresas se resisten a la estrategia Low Cost. ¿Por qué?

    Raffaela Carrá y Dj Bob Sinclair. ¿El Hit del verano?

     

    Y a vosotros, ¿os gusta o no os gusta lo que implica el Low Cost?


     

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    2 Respuestas a El low, el cost y Raffaela Carrá

    1. Lucía Be dijo:

      Me gusta tu entrada, que empecemos a reflexionar sobre estas cosas. Me gusta el low cost, me encanta, pero no me gusta que me vendan una copia chunga haciéndola pasar por algo bueno. Me explico, caso de Jimmy Choo y H&M: asco total. Sandalias plastiqueras, feunas y muy pobres, ¿dónde está Jimmy Choo ahí? para eso prefiero irme a Blanco y comprarme lo mismo a 10 euros. No me gusta que con la excusa de vender un par de Jimmy Choos te cobren 70 euros, cuando la mayoría de zapatos de la cadena sueca están por 30. “No, es que te estás llevando unos Jimmy Choos”, “No señora!!, me estoy llevando unos zapatos chinescos con una etiqueta que pone Jimmy Choo!!!”. Así que espero que esta colección de Versace esté mimada y no suban mucho los precios, porque si no prefiero comprarme el disco de la Carrá y montar un guateque en mi casa.

      Besos grandes tostadora!!!

      • Belén dijo:

        Jajaja, Lucía…Me encantan tus reflexiones… vuelta y vuelta, como a mi me gusta! Es totalmente de acuerdo con lo que dices… Lo que de toda la vida hemos dicho: “Cuidado, que no te den gato por liebre”. No hay que bajar la guardia, y una cosa está clara… Somos soberanos para decidir lo que compramos y lo que no, si vale la pena o no, si blanco o H&M-Versace, y cuidado con quien nos quiera tomar el pelo, que los detectamos a la legua.
        Un beso y gracias por compartirme tus opiniones, que ya sabes que me chiflan!